El dato
más antiguo que se tiene sobre la instalación de una fundición de estaño en
Bolivia, fue cuando Ismael Montes, que, en 1913 se encontraba viviendo en París
(Francia), en calidad de ministro plenipotenciario, tenía por intención
organizar una fundición en nuestro país, se reunió el dinero indispensable para
empezar, siendo los principales socios: industriales franceses, Simón I. Patiño
que ya había consolidado su posición económica y Montes junto a su amigo Pedro
Suárez. Una comisión de ingenieros franceses viajó a Bolivia en junio de 1913,
haciendo los estudios correspondientes vieron que era factible y se podía,
decían por ejemplo que la falta de carbón se podía reemplazar con caídas de
agua que existían y podían generar electricidad. Empero, cuando todo ya estaba
organizado, estalló la Primera Guerra Mundial (1914-1918) diluyendo este
proyecto.

Patiño, con respecto a las fundiciones da dos saltos como era su costumbre:
Antes de la primera Guerra Mundial residía en Hamburgo (Alemania) y su estaño
era tratado por una fundición alemana. Ante el peligro de la guerra que se
preveía, dirige sus intereses a Inglaterra concretamente hacia la fundidora
Williams Harvey de Liverpool, donde debería fundirse sus minerales. Patiño
perspicaz por naturaleza empieza a comprar acciones de la Williams Harvey; el
otro salto se produce en 1929 cuando Patiño adquiere la fundición inglesa, crea
un monopolio de la producción del estaño, también se convierte en accionista de
la norteamericana National Lead Co. y de otras empresas fundidoras. ¿Planta
fundidora en Bolivia? Ya no interesaba y se utilizó todos los medios para
sabotearla, frenarla y postergarla.
Fueron tres patriotas bolivianos a su turno quienes lucharon a brazo partido
para establecer una fundidora en Bolivia, a saber: José Núñez Rosales profesor
universitario, desde la gerencia del Banco Minero de Bolivia en 1948 dice:
"Contando la nación con barrillas fuertemente concentradas, no hay impedimento
alguno, ni económico ni técnico, que impida fundir en Bolivia nuestras
barrillas de estaño"; Jorge Zalesky, llegó a Bolivia contratado por Núñez
Rosales para el Banco Minero, éste nació en Ucrania pero vivió en Alemania, se
hizo metalurgista y se especializó en el estaño, pensaba que si, técnicamente
era posible una fundición en Bolivia y económicamente era necesaria, ¡debía
construírsela!; el tercero y el más importante fue Mariano Peró, nació en
Sucre, trabajó en Tacna en la fundición de Bismuto como un obrero más.
Se traslada a Potosí, posteriormente a Huanuni, estableciéndose definitivamente
en Oruro, donde monta un ingenio de concentración. Es a partir de 1934 cuando
empieza a pensar seriamente en la fundición, escoge como lugar para construir
su empresa el barrio de Agua de Castilla (sur de la ciudad). En mayo de 1937,
se inicia la construcción del edificio que albergara la futura planta. Empero,
el sabotaje que propicia la oligarquía minera comienza y dificulta el
funcionamiento de esta planta. Pese a los obstáculos continuó en su brega. Fue
el presidente Villarroel quien entusiasmado le apoyó en ese su propósito en
contra de los privilegios de la Rosca minera. La instalación estaba terminada,
los hornos para fundir listos para trabajar, logró llevar los dos primeros
lingotes a la vista del presidente Villarroel. Dicen que los ojos verdes del
presidente mártir brillaron emocionados, admirando esta proeza de Peró.
Sin embargo, Villarroel ya no tuvo tiempo de nada, la rosca minera no lo
permitió, murió colgado de un farol de la plaza Murillo. Después de este
fatídico hecho que ocurrió en 1946, Peró decepcionado fue al palacio de
gobierno y retiró sus lingotes manchados con sangre.
Después de la Revolución Nacional, en 1955, con mayor ahínco fundó la
"Fundición de Estaño Oruro S.A." (Funestaño), su esfuerzo de 20 años
tuvo sus frutos, amplió su empresa, pero, lo fundamental para el país fue que
demostró que era posible instalar hornos de fundición en Bolivia, el Estado
continuó por ese camino. Se puede hablar mucho de Mariano Peró, resumiremos
diciendo que consagró toda su vida a la fundición nacional de estaño, fue él
quien hizo sus primeras gestiones con el presidente Montes, el presidente
Villarroel fue el primero en apoyarle. Pese a los contragolpes de la gran
minería (Barones del Estaño), podemos decir que salió triunfante.
Después de la Revolución Nacional de 1952 la fundición de Peró, absorbe la
cuarta parte de la producción nacional, suscribe contrato con la Corporación
Minera de Bolivia que en todas sus cláusulas favorecen al Estado boliviano.
Conciente del poder al cual se enfrentaba solía decir: "Yo siempre he
pensado que me pueden eliminar físicamente pero la fundición quedará".
Actualmente la empresa que creó funciona en la zona industrial de Huajara y
está dirigida por uno de sus descendientes. Peró, el pionero falleció en 1964.
Así fue la vida de estos tres hombres, baluartes de la fundición de estaño en
Bolivia, los dos primeros fallecieron en circunstancias extrañas. Salesky
sufrió el impacto de una bala perdida en un tumulto en la ciudad de La Paz, él
se encontraba a varios centenares de metros del lugar. La muerte de Núñez
Rosales dicen que fue un crimen político, era opositor de Víctor Paz
Estenssoro.
Luego de la Nacionalización de las Minas, hito importante, la aspiración
general del pueblo boliviano era crear una fundición de estaño siendo los
trabajadores mineros los más entusiastas, resolvieron aportar con parte de sus
salarios para la instalación de los hornos. Durante la presidencia de Ovando
Candia, se promulga el decreto ley en julio de 1966, para la creación de la
Empresa Nacional de Fundiciones que inicia sus operaciones recién el 9 de enero
de 1971 en el gobierno de Juan José Tórrez.
Según Ovando el decreto para la creación de ENAF se realizó en el más absoluto
secreto para despistar y burlar a los norteamericanos, que eran en realidad el
poder detrás del poder. El asesoramiento estaba a cargo de técnicos alemanes y
no de norteamericanos, cuando terminó la reunión de gabinete, a los pocos
minutos el embajador norteamericano Henderson telefoneó a Ovando sugiriéndole
apoyo de técnicos norteamericanos. Seguramente, algún ministro amigo del
gobierno estadounidense llamó a la embajada norteamericana para comunicarle la
nueva noticia. Muchos bolivianos estudiaron en Estados Unidos y regresaron al
país bien formaditos, fieles a los designios del imperio, se postularon para
presidentes, algunos lograron su objetivo, desde esa posición propiciaron el
saqueo de nuestros recursos naturales. Algunos de estos en los tiempos actuales
siguen operando tanto del exterior como dentro de nuestro país, siguen
postulándose para llegar al poder, no se dan cuenta que el tiempo y la historia
ya los pisó.
Después de la Nacionalización de las Minas Antenor Patiño, hijo de Simón
Patiño, continuaba todavía tranquilo, en sus adentros sabía que nuestro estaño
iba ser tratado por la fundidora William Harvey de la cual él era propietario.
En efecto, durante 20 años más se llevó nuestro estaño a esa empresa de
Liverpool para fundirla.
Después de una etapa de tranquilidad en la producción, vinieron los
neoliberales con su política privatizadora lanzaron el famoso decreto 21060.
ENAF que era una empresa autárquica, autogestionaria, autónoma y autosostenible
se disuelve y pasa a formar parte de la Comibol. El decreto genocida fue un
golpe duro y fatal para todos los trabajadores mineros, los trabajadores de
ENAF no se salvan de esta hecatombe, pese a ser una empresa rentable es
debilitada y ofrecida a precio de gallina muerta a las transnacionales. En el
aspecto social, hasta el 31 de agosto de 1988 fueron relocalizados o retirados
1.548 trabajadores metalurgistas, es decir, que de 2.090 trabajadores que
tenía, quedaron 442 trabajadores, número que aproximadamente corresponde a los
tiempos actuales, fue una verdadera masacre blanca.
Con la ley de capitalización del 21 de marzo de 1994 la Empresa Metalúrgica
Vinto estaba lista para regalarla al mejor postor. El 20 de diciembre de 1999
es transferida a la transnacional inglesa Allied Deals en la irrisoria suma de
14,7 millones de dólares, cuando su valor real se estimaba en 140 millones de
dólares. Esta empresa fue en realidad un palo blanco, más tarde aparecerá el
verdadero interesado. La Allied Deals no cumple con el contrato, además se
declara en quiebra. El gobierno de Inglaterra interviene y delega a la empresa
liquidadora Grand Thorthón para cerrar operaciones, esta empresa el año 2002
transfiere Vinto a Comsur, empresa de Sánchez de Lozada en 6 millones de dólares,
ahí estaba el quid de la cuestión el verdadero interesado fue Sánchez de
Lozada. Por suerte para la nación, Sánchez de Lozada repudiado por todo el
pueblo boliviano huye del país en octubre de 2003, pero, aparece la
transnacional suiza Glencore anunciando que adquirió de Sánchez de Lozada Vinto
y otras empresas mineras. ¿No fue otro palo blanco?

De todas maneras, El 9 de febrero de 2007, por el Decreto Supremo dictado por
el gobierno revolucionario de Evo Morales Ayma, denominado éste decreto
"Federico Escóbar Zapata", en homenaje a este líder sindical de Siglo
XX, que murió extrañamente en un hospital de La Paz en la década de 60, en
tiempos de la dictadura de Barrientos, Vinto es revertida al Estado.
Actualmente la empresa goza de buena salud y la nueva tecnología implantada con
el horno fundidor denominado Ausmet, que sintetizará el proceso metalúrgico de
tostación, volatilización, reducción, refinación y cristalización para obtener
el estaño metálico, vislumbra para el futuro de la empresa en conjunto mejores
días. Los trabajadores que pondrán su hombro poseen la mano de obra calificada
correspondiente.

El día 9 de enero de 2014 día del metalurgista, se renovó el directorio
sindical, el anterior dirigente don Pablo Delgado, hombre afable, sencillo, de
nobles intenciones y de convicciones firmes, apoyado por otros buenos
dirigentes que hicieron una buena gestión, cedieron su lugar a la nueva
directiva formada por el joven y dinámico dirigente don Eddy Salas secundado
por uno de los trabajadores más antiguos y de gran experiencia sindical don
Freddy Guzmán como secretario de Relaciones. Juventud y experiencia combinados
llevarán a la Empresa Metalúrgica Vinto sin duda, por el mejor camino. A
propósito, siempre tuvo buenos dirigentes, todos le recuerdan con gratitud a
Henry Aguilar. Dirige la empresa acertadamente el Gerente General, Ing. Don
Ramiro Villavicencio quien es muy querido y apreciado por sus trabajadores.
BIBLIOGRAFÍA: El Poder y la Caída de Sergio Almaraz Paz